Quienes Somos

  • Los antecedentes institucionales del Sector Agua en la República Dominicana, se remontan a 1845, apenas un año después de la declaración de independencia nacional cuando, en calidad de dependencias del Poder Ejecutivo, se crearon mediante la Ley Nº 38, amparada en el artículo Nº 109 de la Constitución de la naciente República, 4 Secretarías de Estado, que fueron: Justicia e Instrucción Pública; Interior y Policía; Hacienda y Comercio; y de Guerra y Marina. A la Secretaría de Interior y Policía, entre otras funciones, se le asignó la “construcción y conservación de caminos, canales, barcas, puentes, limpieza de ríos, desecaciones de lagunas y toda obra pública de utilidad y ornato”.

    Los registros históricos ponen de manifiesto que las primeras obras fluviales y de riego, se originaron en 1885, cuando Don Juan Isidro Jiménez suscribió con el Estado dominicano, lo que sería el primer contrato para construir un canal, de tres millas de largo, que permitió conducir las aguas del río Yaque del Norte, a su antiguo cauce (Resolución del Congreso Nacional Nº 2328 del 4 de Marzo de 1885). En dicho año, Don Juan Caballero construyó la primera “regola” en Baní, iniciativa que dio comienzo al aprovechamiento hidráulico en el país; a entrado el Siglo XX este emprendimiento fue continuado con la construcción del canal de riego Banegas, en Santiago.

    Los cambios introducidos en la legislación nacional, fueron delimitando las atribuciones y responsabilidades institucionales. En 1909, la Ley Nº 4916, estableció el aprovechamiento de agua con fines de “producción de energía mecánica, directamente o para la producción de luz y fuerza eléctrica u otros usos industriales, así como para las aplicaciones agrícolas y para surtir con ellas, por medio de acueductos, a las poblaciones de la República” .

    La creciente importancia que había adquirido el riego, determinó que en 1924 se creara la Oficina Técnica de Irrigación, adscrita a la Secretaria de Agricultura, con asiento en Guayubín, y que constituyó la primera estructura institucional especializada en el diseño y manejo de la política de riego. En 1925, dicha Oficina Técnica pasó a ser la Oficina Nacional de Riego. Cuatro años más tarde, mediante la Ley número 902, la construcción y manejo ejecución de las obras de riego pasó a al Departamento de Obras Públicas. En el año 1941, mediante la Ley número 618, se transfirió nuevamente a la Secretaría de Estado de Agricultura las responsabilidades del mencionado Departamento de Riego.

    En el año 1952 la Ley Nº 3435 suprimió la Dirección General de Obras Públicas y creó la Secretaría de Estado de Obras Públicas y Riego; dentro de esta Ley fueron ampliadas las atribuciones de esta Secretaría en materia de aprovechamiento hidráulico, cuyas responsabilidades principales se señalan a continuación:

    1) Estudio, diseño, construcción y mantenimiento de las obras de riego;
    2) Estudio y aprovechamiento de aguas subterránea, para fines de riego;
    3) Estudio de las cuencas hidrológicas y de los aforos, para determinar los caudales; y
    4) Elaborar diseños y construir obras hidráulicas.

    En 1942 se promulgó la Ley Nº 124 sobre distribución de aguas públicas; dicha Ley estableció que las aguas del territorio nacional son de dominio público y que para poder utilizarlas, necesariamente había que obtener aprobación de la Secretaría de Estado de Agricultura (SEA).

    La Secretaría de Estado de Obras Públicas y Riego cambió su denominación por la de Secretaría de Estado de Obras Públicas, mediante el Decreto Número 1489 de 1956, en el cual se excluyen de sus funciones las relativas al estudio, diseño y construcción de obras hidráulicas, responsabilidades que en dicho Decreto fueron transferidas a la Secretaría de Recursos Hidráulicos y Pesca, que fue creada con esa misma disposición legal.

    El 29 de marzo de 1962 se promulgó la Ley Nº 5852 sobre “Dominio de Aguas Terrestres y Distribución de Aguas Públicas”, la cual estableció que la Dirección General de Riego, de la Secretaría de Estado de Agricultura, era la entidad responsable del cumplimiento de las disposiciones definidas en la citada ley. Cabe poner en relieve, que dicha Dirección fue precursora inmediata del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI). El mismo año se creó la Comisión Nacional de Irrigación, como máxima autoridad de las aguas y control de los ríos.
  • En 1965, como resultado de un creciente reconocimiento de la importancia que tiene el aprovechamiento y manejo de los recursos hídricos, mediante la Ley Nº 701, promulgada el 8 de abril de 1965, se creó la Secretaría de Estado de Recursos Hidráulicos , que implicó la fusión de la Dirección General de Riego de la Secretaría de Estado de Agricultura, la Comisión Nacional de Irrigación, fuerza y control de ríos (CONAIF), el Instituto Nacional de Aguas Potables (INAPA) y el Servicio Nacional de Acueductos Rurales. Dicha Secretaría fue suprimida poco después, el 8 de abril de 1965, cuando se derogó la Ley Nº 701, recuperando INAPA su status anterior y el 8 de septiembre se promulgó la Ley Nº 6 de 1965, la que creó el INDRHI. Así nació el INDRHI, como máxima autoridad nacional sobre las aguas superficiales y subterráneas del país, con prerrogativas de controlar y regular el uso de las aguas (artículo 4 de Ley Nº 6 -1965).

    En 1965, dentro de la nueva estructura institucional del Gobierno, el INDRHI quedó adscrito a la SEA, pero con carácter autónomo e independiente. El 15 de octubre de 1969 mediante la Ley No. 487, también se le confiere al INDRHI el control de la explotación de las aguas subterráneas, y se consolidó como la máxima autoridad nacional sobre las aguas del país.

    En el año 2000, se promulgó la Ley Nº 64 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, que creó la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARN); en dicha Ley se estableció que el INDRHI estará adscrito a la nueva Secretaría de Estado; además modificó la Ley Nº 6 de creación del INDRHI, así como la Ley 487 - 1969, en lo relacionado con el control de la explotación y conservación de las aguas subterráneas, debido a que en el mencionado cuerpo legal se estableció que las funciones y atribuciones de la entidad, relacionadas con las aguas subterráneas, pasaban a la Secretaría de Estado de Medio Amiente y Recursos Naturales.
  • Etapa de desarrollo estructural hidráulico: 1965 - 1978

    Cuando el INDRHI fue creado, la República Dominicana tenía un escaso desarrollo hidráulico, que se caracterizaba por la ausencia de grandes presas y embalses para almacenar el agua, destinados a regular los cursos fluviales, a aprovechar el agua de modo adecuado, y a regar miles de tareas de tierras agrícolas. Dichas carencias y circunstancias influyeron poderosamente para que el INDRHI poco después de creado adopte un enfoque de trabajo concentrado en la construcción de estructuras hidráulicas de gran envergadura, que comenzó en 1969 con la construcción de la Presa Tavera en el Río Yaque del Norte, proyecto ejecutado por la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE) con base en los estudios que el INDRHI había realizado previamente.
    En este período de 22 años, el área bajo riego aumentó desde 2,375,288 a 4,506,400 tareas, debido a que se incorporó al riego un 44.4% del área actualmente regada en el país; así mismo, la capacidad de almacenamiento acumulada en los grandes embalses paso de cero a 1,637 millones de mts3 aumento que representa aproximadamente un 75 % de la capacidad de almacenamiento acumulada actual.
    También se considera apropiado señalar, que dicho desarrollo no respondió en términos significativos al propósito de mejorar los niveles de vida de los agricultores de aquellos años, debido a que los relevantes esfuerzos de ingeniería hidráulica realizados, no incluyeron necesariamente la construcción de los sistemas de riego derivados de esas obras y, por lo tanto, éstas no se tradujeron en aumentos relevantes de la productividad agropecuaria, en las tierras cultivadas con riego.

    Etapa de descentralización de los sistemas de riego: 1988 - Agosto del 2004

    Con el paso del tiempo las obras de infraestructura del servicio de riego se fueron deteriorando, como resultado de los daños que a los canales causaban los propios usuarios en su afán de tener agua fuera de turno, de las reducidas recaudaciones que el INDRHI obtenía por el pago de tarifas por uso del agua, en circunstancias que los costos operativos aumentaban. Esta compleja situación contribuyó a que entre los usuarios del riego se generen conflictos, los que en repetidas ocasiones derivaron en pérdidas de vidas humanas.

    A mediados de los años 80 el INDRHI diseñó una política de descentralización de los sistemas de riego, orientada a descentralizar el servicio de riego mediante la transferencia a los usuarios de las responsabilidades operativas y de conservación de dichos sistemas.

    La mencionada experiencia, conocida como Proyecto de Manejo de Agua a Nivel de Finca (PROMAF) contó con asistencia financiera de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID). El INDRHI, firmó además un contrato de Asistencia Técnica con la Universidad Estatal de Utah, Estado Unidos, con amplia y reconocida experiencia en la formación y funcionamiento institucional de diferentes tipos de organizaciones de usuarios de sistemas de riego autogestionarios, tanto en el oeste de los Estados Unidos, como en otros países.

    Dicho programa aportó experiencias que más tarde fueron tenidas en cuenta para diseñar una estrategia de descentralización del servicio de riego, debido a que las transferencias, en la práctica, significaron descentralizar la gestión y la conservación del servicio de riego, dado que los usuarios, asociados en Juntas de Regantes, asumieron la responsabilidad de dicha gestión y conservación mediante decisiones adoptadas democráticamente, en las diferentes instancias estructurales funcionales de las Juntas de Regantes.

    La descentralización de los sistemas de riego requirió que el INDRHI ponga simultáneamente en marcha, tanto un proceso de capacitación y de organización de los regantes, en núcleos, comités, asociaciones y Juntas de Regantes, como la pronta ejecución de un plan de rehabilitación de la infraestructura de riego y drenaje, para garantizar su buen funcionamiento. Por último, la entidad procedió a una gradual transferencia de la administración de los sistemas de riego a las Juntas de Regantes, responsabilidad cuya aplicación practica ha estado acompañada y supervisada de modo permanente por el INDRHI.
    Contribuyó al mencionado cambio en las prioridades institucionales del INDRHI, la urgente necesidad de que mejoren los niveles de vida de los usuarios del riego, como resultado de aumentos en la productividad y rentabilidad de sus parcelas. Esos planteamientos estratégicos, modificaron el enfoque de política de la entidad y, con ello, sus estrategias operativas. Como resultado de tales cambios, el INDRHI durante esta etapa centró sus actividades y preocupaciones, en conseguir que mejore la eficiencia en el uso del agua y en imprimir sostenibilidad al servicio de riego, propósitos que implicaron la necesidad de diseñar y ejecutar varios proyectos integrados.

    Tales proyectos integrados fueron complementados con programas y acciones no estructurales, tales como el Programa Cultura del Agua, los Programas de Manejo de Cuencas, y la modernización institucional. Este conjunto de proyectos, programas y actividades tipificaron el periodo que se ha denominado de descentralización de los sistemas de riego.

    Etapa de desarrollo de las capacidades productivas y de gestión empresarial de los usuarios del riego: Agosto 2004 en adelante

    En Agosto de 2004, con la llegada al poder del Presidente Leonel Fernández, el INDRHI retomó una iniciativa que había puesto en marcha a comienzos de 1999, la que lamentablemente fue interrumpida por cuatro años, y que consistió en utilizar un novedoso mecanismo de colaboración con los usuarios de los sistemas de riego, que ayude a que aquellos aumenten su productividad y mejoren su competitividad. Dicho mecanismo consistió en el establecimiento de los Centros de Gestión en determinadas Juntas de Regantes, Centros cuyas actividades estaban orientadas a capacitar y asesorar, en lo productivo y comercial, a los usuarios del riego.

    El INDRHI, en Agosto del 2004, antes de reactivar su anterior iniciativa, examinó detenidamente la experiencia internacional sobre éste tipo de Centros, los que habían probado ser una modalidad práctica y exitosa de capacitación, de prestación de servicios especializados, tanto en el manejo económico de los recursos productivos, humanos, físicos, naturales y financieros que disponen los pequeños y medianos productores, como en el suministro de información oportuna y calificada en materia de comercialización, precios y condiciones de mercado, y en la detección de nuevas oportunidades de agro negocios. El INDRHI al retomar su anterior iniciativa decidió actualizarla y perfeccionarla, a la luz de una enriquecida experiencia internacional, al respecto.

    Factor común de las experiencias internacionales (Brasil, Chile, Colombia, México, El Salvador) de apoyo a los agronegocios, ha sido el relevante papel desempeñado por las instituciones públicas que participaron en el establecimiento de este tipo de Centros de capacitación y de suministro de servicios. El INDRHI, que comparte con otros países la idea de utilizar este tipo de herramienta de desarrollo rural, decidió reintroducir ésta línea de acción relevante en su política de apoyo a las Juntas de Regantes, a las cuales había transferido los sistemas de riego. El proceso de transferencias, como se señala en el capitulo 8, estaba orientado tanto al aumento de los ingresos de los regantes y a que disminuya la pobreza en las tierras regadas, como a asegurar que los usuarios asuman la responsabilidad operativa y financiera de mantenimiento y conservación de los sistemas de riego.

    El INDRHI incorporó una noción ampliada de agro negocios, dentro de los planteamientos conceptuales y de los principios operativos, que conforman su programa de apoyo agro empresarial y de desarrollo socio cultural a los usuarios del servicio de riego, denominado “Centros de Gestión de Agronegocios y Centros Audiovisuales y Bibliotecas (CEGA-CABI).

    Este programa tiene dos componentes:

    • Las actividades relacionadas con la gestión moderna de los agro negocios (componente CEGA); 
    • El desarrollo y fortalecimiento de la capacidad de los usuarios del riego, y de sus familiares, e incluso de las comunidades en que están insertas, como resultado de utilizar apropiadamente una plataforma tecnológica audiovisual y una biblioteca con material impreso y digital (componente CABI).
    Además de diseñar y poner en marcha dicho programa, la actual administración del INDRHI diseñó una política de fortalecimiento institucional, que se expresa en la concertación de alianzas de cooperación, y de acercamiento a determinadas instituciones internacionales y nacionales, de reconocido prestigio, acuerdos operativos que tienen como objetivo principal, establecer un marco de actuación para la colaboración técnica de interés común.

    Dichas alianzas estratégicas están orientadas a complementar conocimientos y procedimientos de trabajo, y ha capacitar y entrenar a profesionales del INDRHI y de las Juntas de Regantes. En dichas alianzas se han establecido las bases de cooperación para realizar proyectos y trabajos conjuntos, en los que se aprovecha la excelencia y experiencia de instituciones internacionales y nacionales, de reconocido prestigio, tales como el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, de México, la Escuela de Ingeniería Técnica Agrícola de la Universidad de Valladolid, España, la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM),el Instituto Tecnológico Santo Domingo, la Universidad Central del Este, la Universidad Tecnológica de Santiago, la Universidad Autónoma de Santo Domingo y la Universidad Iberoamericana, acuerdos que permiten complementar contribuciones de mutuo interés, utilizando procedimientos técnicos y operativos propios de la capacitación a distancia, en beneficio tanto de los profesionales del Instituto, como del personal profesional de las Juntas de Regantes.

    El INDRHI, en sus oficinas de Santo Domingo ha instalado una Sala Virtual, que está equipada con la más alta tecnología en telecomunicaciones y con equipos integrados de procesamiento de datos, que es utilizada para organizar cursos, dictar conferencias y otro tipo de eventos institucionales. Esta Sala acoge a representantes de instituciones afines al INDRHI, a muy diferentes personalidades dominicanas y a invitados interesados en presenciar y/o participar en videoconferencias, que son emitidas desde cualquier parte del mundo. Esta Sala Virtual es muy útil para el intercambio técnico y de informaciones en las que participan los Centros antes mencionados Centros CEGA-CABI.

    Este breve repaso de las sucesivas y diferentes etapas de trabajo del INDRHI, desde su creación hasta la fecha, pone en evidencia que la entidad ha seguido una constante histórica a lo largo del tiempo transcurrido, persistencia que se caracterizado por el cumplimiento estricto de su rol hegemónico en la preservación, el suministro y el manejo de las aguas del país. Tales funciones han sido desempeñadas básicamente, en los ámbitos de la construcción de la infraestructura hidráulica de regulación de los cursos fluviales, como en el fortalecimiento de un complejo y ramificado servicio de riego.

    Para finalizar esta breve síntesis de las etapas de trabajo del INDRHI, definidas por sus sucesivos enfoques de política, los que han implicado complementar sus iniciales líneas de acción de desarrollo estructural hidráulico, primero con actividades de desarrollo rural en las tierras regadas centradas en la formación y desarrollo de organizaciones privadas de regantes, y por último, con emprendimientos relacionados con la capacitación y asesoría en gestión empresarial y desarrollo de las capacidades productivas de los usuarios de los sistemas de riego, cabe poner en relieve que a lo largo del tiempo la entidad ha tenido como marco de sus actividades una visión integrada de trabajo, encaminada a dar cumplimiento a su objetivo básico de mejorar la calidad de vida de los agricultores y de los pobladores de las áreas rurales, mediante la provisión garantizada de suministro de agua, para diversas finalidades.