Lunes, 17 Abril 2017 13:30

Huerto urbano, una sencilla fórmula para reducir la contaminación

Cuando pensamos en fórmulas para reducir la contaminación del medioambiente, lo primero que se nos viene a la mente son las soluciones a gran escala que involucran a gobiernos, industrias y organizaciones, entre otros.

Sin embargo, olvidamos que también nosotros, desde nuestro día a día, podemos llevar a cabo acciones sencillas para reducir los niveles de contaminación y velar por el cuidado y la conservación del planeta.

Una de dichas acciones es la construcción de un huerto urbano en casa.

 

Es decir, un pequeño espacio que habilitamos en nuestros hogares para el cultivo de productos naturales que luego podemos llevar a la mesa.

Esta iniciativa, a la que cada vez recurren más personas en los grandes centros urbanos en el mundo.

No sólo es una excelente forma de mantener el vínculo con la naturaleza, sino que además tiene efectos positivos para el medioambiente.

La contaminación, un problema

 

La contaminación del aire, el suelo y el agua es uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos en el siglo XXI.

Los recursos naturales se agotan y es necesario actuar desde ahora para evitar su extinción definitiva.

Recientemente, un estudio de la WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) advirtió que el pasado 8 de agosto la Tierra entró en déficit ecológico.

Es decir, que a esa fecha ya se habían agotado todos los recursos naturales disponibles para el consumo durante el año 2016.

De todos los tipos de contaminación, la del aire es especialmente preocupante, pues se trata de un elemento con el que estamos en permanente contacto y del que en buena medida depende nuestra supervivencia diaria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que este tipo de contaminación causa la muerte de 1,3 millones de personas cada año, especialmente en los grandes centros urbanos, que al estar superpoblados generan una mayor cantidad de gases de efecto invernadero que deterioran la salud y la calidad de vida.

¿Puede un huerto urbano reducir la contaminación?

 

Los huertos urbanos suelen adaptarse en los jardines adosados a muchas viviendas.

Sin embargo, cuando no disponemos de dicho espacio, otra alternativa es construirlos en las azoteas o balcones con cajas de madera como las que se usan para transportar fruta.

Incluso existe una tercera opción, que es la de reutilizar botellas plásticas en forma de macetas y habilitar un huerto vertical en una pared.

Sea como sea, lo verdaderamente importante es que tu huerto urbano sea funcional, sostenible y contribuya a reducir la contaminación.

Su mantenimiento debe servirnos para generar conciencia sobre la necesidad de adoptar un nuevo modelo de consumo.

Aunque no lo parezca, muchos de nuestros hábitos contaminan el medioambiente.

Quizá ni siquiera lo notemos, pero gestos tan cotidianos como consumir alimentos fuera de temporada pueden marcar la diferencia.

Los beneficios de tener un huerto urbano

 

¿Cómo nos ayuda un huerto urbano a reducir la contaminación?

¿De qué manera lo vemos reflejado en nuestro día a día?

Hagamos un repaso por algunos de los beneficios de los huertos urbanos en ese sentido:

Evitan el empleo de fertilizantes y productos similares.

Los productos que se obtienen en un huerto urbano son totalmente naturales.

No necesitan la acción de sustancias fertilizantes, que en buena medida son las responsables de la contaminación del aire y el deterioro de la capa de ozono.

Inciden en la importancia de consumir productos de temporada.

Los productos que se adquieren fuera de temporada son mucho más costosos y en su producción se emplean elementos químicos para su conservación.

Todo esto genera daños colaterales al medioambiente. Aumentan la huella ecológica innecesariamente.

Fomentan el autoconsumo.

El transporte y la contaminación de alimentos son dos de las fases que más inciden sobre el equilibrio del planeta.

Pero cuando los alimentos se producen de forma natural y están destinados al autoconsumo, no hay lugar a ello.

De hecho, es una buena fórmula para generar conciencia sobre la necesidad de optar por un modelo de consumo responsable.

Proporcionan alimentos más frescos.

Una fruta, una verdura o un grano cultivado en un huerto urbano es mucho más fresco que los alimentos que nos encontramos en los supermercados y sus valores nutricionales son más altos.

 

Construir un huerto urbano en tu casa no es una fórmula mágica para reducir el nivel de contaminación del aire.

Sin embargo, ahora que ya sabes los beneficios que genera, ¿te imaginas el efecto que esta sencilla acción podría generar si muchas personas la pusieran en práctica en nuestras ciudades?

 

FUENTE: http://www.natura-medioambiental.com